La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció este jueves una recompensa de 50 millones de dólares por información que permita la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro. Esta decisión se enmarca en la acusación formal que pesa sobre el mandatario desde 2020, cuando fue imputado por cargos de narcotráfico y terrorismo durante el primer mandato del expresidente Donald Trump.
Bondi, a través de un video oficial, acusó a Maduro de utilizar redes del crimen organizado para facilitar el ingreso de drogas a territorio estadounidense. «Maduro usa organizaciones terroristas extranjeras como el TDA, el cartel de Sinaloa y el cartel de los Soles para traer drogas mortales y violencia a nuestro país», afirmó la funcionaria. Además, lo calificó como “uno de los narcotraficantes más grandes del mundo” y una amenaza directa a la seguridad nacional de Venezuela.
Cabe recordar que en enero de este año, Estados Unidos ya había incrementado la recompensa por la captura de Maduro a 25 millones de dólares, y ahora la suma se ha duplicado.
Ante este nuevo pronunciamiento desde Washington, el presidente Maduro reaccionó acusando al Gobierno de Donald Trump de financiar una “conspiración fascista” en contra de su país. Durante una alocución transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), el mandatario venezolano instruyó a las fuerzas armadas, así como a los organismos de seguridad, a fortalecer los planes de defensa nacional y de resguardo de la paz.
Según Maduro, esta supuesta conspiración forma parte de una “ecuación nefasta” que estaría compuesta por tres elementos: el “narcotráfico uribista colombiano”, las “bandas criminales remanentes” en el país, y el “financiamiento de la conspiración fascista de los gringos”. Frente a esta situación, expresó que el Estado cuenta con un “arma secreta”: la “fusión perfecta popular-militar-policial”.
Durante su discurso, Maduro aseguró que estos tres factores ya han sido «contenidos y derrotados», aunque advirtió que no deben ser subestimados. “Aquí hay gente conspirando para echar a perder la paz y la tranquilidad de Venezuela, hay gente absolutamente desquiciada llamando a la guerra civil”, advirtió, insistiendo en la necesidad de mantener la vigilancia frente a amenazas internas y externas.







