Luego de una extensa y maratónica sesión en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), el ministro de Gobierno, Marco Oviedo, logró evitar la censura tras ser interpelado por el denominado “caso maletas”. La autoridad presentó su informe ante el pleno legislativo, el cual recibió el respaldo mayoritario de los asambleístas, permitiéndole mantenerse en el cargo.
De acuerdo con lo establecido en la Constitución Política del Estado (CPE), para censurar a un ministro interpelado se requiere el voto de dos tercios del total de legisladores. En este caso, de los 166 miembros de la Asamblea se necesitaban al menos 111 votos para aprobar la censura. Sin embargo, esa cifra no fue alcanzada, ya que solo 43 legisladores votaron a favor de la medida, lo que resultó insuficiente para apartar al ministro de sus funciones.
Durante la sesión, que se prolongó por varias horas, se registraron diversas intervenciones de diputados y senadores, muchos de los cuales manifestaron su rechazo, inconformidad y duras críticas respecto a las explicaciones brindadas por Oviedo. Entre las observaciones más reiteradas se cuestionó la claridad y oportunidad de la información presentada por la autoridad.
La diputada Betty Canaviri, de la agrupación Libre, expresó su descontento señalando que las respuestas del ministro generaron mayor confusión. En ese sentido, cuestionó el tiempo que habría tomado el Ministerio de Gobierno en poner en conocimiento del Ministerio Público los antecedentes del caso, indicando que la información recién habría sido remitida dos meses después de los hechos.
Por su parte, desde la bancada de Unidad también surgieron críticas, aunque enfocadas en la forma en que se estructuraron las preguntas de la interpelación. La legisladora Marina Cachambi observó que los cuestionarios mezclaban temas distintos, incluyendo tanto el caso maletas como referencias al caso Marset, lo que —según afirmó— restó seriedad al proceso.







