En medio de crecientes reclamos por la permanencia de cisternas en inmediaciones de la refinería de Palmasola y por los daños ocasionados a vehículos a causa de la gasolina desestabilizada, este miércoles se registró un tenso intercambio verbal en la ciudad de La Paz entre el vicepresidente Edmand Lara, el ministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli y el presidente de YPFB, Yussef Akly.
Durante el encuentro, Lara expresó su molestia por la presencia constante de cisternas varadas en la refinería de Palmasola, cuestionando directamente a las autoridades sobre la falta de soluciones al problema. “¿Cuándo van a desaparecer las cisternas?”, reclamó el vicepresidente, en alusión a los camiones que permanecen en el lugar y que han generado preocupación en la población.
Ante este cuestionamiento, Akly respondió que las cisternas no desaparecerán, ya que forman parte de un flujo constante de ingreso para la descarga de combustible importado desde países vecinos. Esta explicación no convenció a Lara, quien reiteró su crítica señalando que, según la respuesta recibida, la situación sería permanente. “No van a desaparecer las cisternas, dice; siempre llegan, está diciendo que siempre es así”, manifestó el vicepresidente en referencia a las palabras del presidente de YPFB.
El cruce subió de tono cuando el ministro Medinaceli consultó a Lara qué sugerencias tenía para solucionar el problema, lo que provocó una reacción inmediata del vicepresidente. Lara cuestionó que se le pidiera una solución directa, señalando que las autoridades del área fueron designadas por su capacidad técnica. “Se supone que por su capacidad lo ha designado el presidente. Si no tiene la capacidad de resolver y designar gente competente en esas áreas, me está pidiendo a mí”, reclamó de manera enfática.
Tras un fuerte intercambio de palabras, Medinaceli sostuvo que las cisternas que se encuentran en Palmasola no están “durmiendo” y que, por razones operativas, siempre habrá este tipo de vehículos en el lugar, lo que —según explicó— responde a la logística normal del abastecimiento de combustibles.
Posteriormente, Akly intervino para señalar que este tipo de temas no debería abordarse desde una perspectiva política, sino mediante argumentos técnicos, en un intento por bajar la tensión del momento. Sin embargo, Lara continuó cuestionando la calidad del combustible distribuido, haciendo énfasis en los daños reportados en motores de vehículos en distintas regiones del país.
Tras estas declaraciones, tanto el ministro de Hidrocarburos como el presidente de YPFB se retiraron del lugar. Lara, por su parte, lamentó que las autoridades atribuyan los problemas del combustible a gestiones anteriores y criticó duramente su postura. “Estos señores le echan la culpa de la mala calidad del combustible a anteriores gestiones; ni siquiera tienen la capacidad de aceptar que se han equivocado”, concluyó el vicepresidente.







