El eje económico marcó el tono del debate rumbo al balotaje, donde los candidatos Juan Pablo Velasco, de Libre, y Otto Ritter, de SPT, expusieron coincidencias parciales, pero también diferencias claras en la forma de encarar la generación de recursos para la Gobernación cruceña.
Ambos postulantes coincidieron en la necesidad de aplicar un modelo de redistribución 50/50, aunque con enfoques distintos. Mientras Velasco defendió este esquema como la base fundamental para recuperar la estabilidad financiera, Ritter lo asumió como parte de un sistema más amplio que incluye nuevas estructuras de recaudación y generación de ingresos.
Con un presupuesto departamental de Bs 1.121 millones, los candidatos centraron sus propuestas en cómo incrementar los recursos y definir prioridades en su uso. En ese contexto, Velasco estructuró su planteamiento en dos ejes principales, destacando que cualquier planificación debe partir de una redistribución equitativa de los ingresos.
Durante su intervención, Velasco afirmó que este modelo es “la única salida viable” para evitar pérdidas económicas como las registradas en la gestión pasada, donde —según indicó— se dejaron de percibir alrededor de Bs 500 millones. Enfatizó que sin este cambio estructural, la Gobernación no podrá sostener su funcionamiento ni proyectar desarrollo.
Por su parte, Ritter planteó una estrategia más diversificada para aumentar los ingresos sin depender exclusivamente del modelo propuesto por su contendor. Su propuesta incluye la creación de una agencia tributaria cruceña, contemplada en el estatuto autonómico, que permitiría recaudar el 100% de los impuestos en el departamento y posteriormente transferir el 50% al Estado central.
Según explicó, este mecanismo consolidaría el esquema 50/50, pero bajo control regional, garantizando que los recursos se queden inicialmente en Santa Cruz. “La plata se queda en Santa Cruz y nosotros le mandamos el 50% al Gobierno”, sostuvo, reforzando su visión de autonomía fiscal.
Ritter también incorporó otras fuentes de ingresos en su propuesta, como la implementación de regalías mineras. Argumentó que actualmente existe explotación de recursos en el territorio cruceño sin una retribución económica para la región, por lo que planteó corregir esta situación mediante un sistema de cobro efectivo.
A esto sumó la idea de crear una empresa cruceña de hidrocarburos, que funcionaría como un instrumento directo para generar ingresos propios, reduciendo la dependencia de transferencias externas.
En contraste, Velasco apostó por una visión económica orientada hacia el futuro, incorporando nuevas alternativas como los bonos de carbono. Esta propuesta se enmarca en una estrategia que combina sostenibilidad ambiental con generación de recursos, buscando aprovechar tendencias globales en materia ecológica.
“Esto es voluntad política, es visión de futuro y entender las nuevas fuentes de ingresos que se vienen, no depender del pasado”, expresó Velasco, destacando la necesidad de innovar en la economía departamental.







