En el marco de la entrega de credenciales a las nuevas autoridades, el alcalde electo de Santa Cruz de la Sierra, Carlos Manuel Saavedra, aseguró que su gestión arrancará sin demoras, con acciones concretas orientadas a mejorar la eficiencia administrativa y atender las múltiples necesidades que enfrenta la ciudad.
Visiblemente entusiasmado, Saavedra manifestó que ya se encuentra coordinando reuniones previas para organizar el inicio de su administración. “Nuestra ciudad no puede esperar ni un minuto más. Ya hemos comenzado a programar el trabajo de la próxima semana”, afirmó, dejando en claro que su equipo ingresará en funciones de manera inmediata tras su posesión.
El alcalde electo adelantó que, una vez asumido el cargo, procederá a posesionar a todo su gabinete, el cual deberá comenzar a trabajar desde el primer día. Además, explicó que, tras el acto oficial, se dirigirá a la plaza principal para ser posesionado por el Concejo Municipal, donde también presentará públicamente a su equipo de secretarios.
Entre sus primeras decisiones, Saavedra anunció una reducción en la estructura del Gobierno municipal como parte de una política de austeridad. Indicó que el número de secretarías pasará de 11 a 8, con el objetivo de achicar el aparato estatal, disminuir el gasto corriente y optimizar el uso de los recursos públicos. “Santa Cruz tiene que empezar a funcionar de manera eficiente”, subrayó.
En cuanto al diagnóstico de la situación actual, el alcalde electo fue crítico con la gestión saliente, a la que calificó como una de las peores en la historia de la ciudad. Sin embargo, enfatizó que su prioridad no será enfocarse en las quejas, sino en avanzar con soluciones. “No estamos aquí para lamentarnos, sino para trabajar y mirar hacia adelante”, sostuvo.
Saavedra describió una serie de problemas estructurales que afectan a la capital cruceña, entre ellos la falta de mantenimiento en canales de drenaje, el deterioro de parques y áreas verdes, fallas en el sistema de alumbrado público, calles en mal estado, deficiencias en el transporte y una gestión ineficiente de los residuos sólidos. A esto se suman deudas en el sector salud y conflictos que han derivado en medidas de presión por parte de los trabajadores.
En el ámbito económico, anunció medidas orientadas a mejorar la administración municipal y garantizar transparencia en el manejo de los recursos. Aseguró que se reforzarán los sistemas de recaudación para evitar irregularidades y que los impuestos serán utilizados de manera responsable en beneficio de la población. “Se acabará el mal uso de los recursos. El dinero de la gente será invertido correctamente”, afirmó.
Respecto a la situación financiera heredada, especialmente en el sector salud, Saavedra reconoció que su gestión deberá asumir las deudas acumuladas. Señaló que se buscará dialogar con los acreedores para refinanciar obligaciones y encontrar soluciones sostenibles. Asimismo, consideró que la crisis en salud es uno de los temas más urgentes que deberá ser atendido desde el inicio de su mandato.







