Ante los bloqueos y movilizaciones que se registran en Bolivia desde hace más de tres semanas, el arzobispo de Santa Cruz, René Leigue, exhortó este domingo a las autoridades y a los distintos sectores sociales a instalar un diálogo sincero que permita encontrar soluciones al conflicto y levantar las medidas de presión que afectan a miles de familias bolivianas.
Durante la homilía dominical celebrada en la Catedral de Santa Cruz, el monseñor expresó su preocupación por la creciente tensión social y por las consecuencias que los bloqueos están generando en diferentes regiones del país, especialmente en el departamento de La Paz, que permanece cercado por diversos puntos de protesta.
“Se habla de diálogo, que el mejor camino para encontrar la solución a los problemas es el diálogo, eso no lo negamos. Pero para el diálogo tiene que haber disponibilidad de ambas partes para encontrar una solución cuando hay problema. Si alguien se cierra al diálogo, no vamos a encontrar soluciones”, manifestó Leigue durante su mensaje a los fieles.
El líder de la Iglesia Católica lamentó que, debido a los bloqueos, numerosas familias estén atravesando dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y otros productos básicos necesarios para su vida diaria.
“Hay personas que no entienden esto, o no entienden o no quieren entender. Hablamos el mismo idioma. ¿Cuánto no quisiéramos que todo esto pasara ya? Todos necesitamos eso, vivir en paz, encontrar una paz sin violencia, una paz sin muerte”, expresó.
Monseñor Leigue también advirtió que la violencia solo profundiza el conflicto y puede derivar en hechos lamentables, generando una situación cada vez más difícil de controlar.
“La violencia puede ocasionar muerte y la situación tiende a agravarse de ambos lados, y es muy difícil encontrar una solución”, señaló, al tiempo de pedir que no prevalezcan los intereses personales o políticos por encima del bienestar colectivo.
Asimismo, insistió en que muchas personas ajenas al conflicto son las más perjudicadas por las medidas de presión y recordó que existen familias enteras que sufren sin tener relación directa con las disputas que atraviesa el país.
“Si no nos cerramos en nosotros mismos buscando nuestros propios intereses, olvidando que mucha gente sufre por eso. Hay gente inocente que está sufriendo, que no tiene nada que ver en todo esto”, reiteró.
El arzobispo también dirigió un mensaje a quienes mantienen los bloqueos en las carreteras, pidiéndoles reflexionar sobre las consecuencias de estas medidas y pensar en el sufrimiento de otras familias bolivianas.
“Pidamos al espíritu que ilumine esta persona, la cual está en sus manos el destino de nuestro país. Está en sus manos el solucionar los problemas. Que el señor nos acompañe, nos dé fuerza para no desfallecer, para no sentirnos que ya no hay una salida”, expresó durante la homilía.
Finalmente, Leigue remarcó la necesidad urgente de que ambas partes se sienten a dialogar de manera honesta y abierta, considerando que el país necesita estabilidad, trabajo y condiciones para que las familias puedan salir adelante.
“Queremos mejores días, pero para que haya mejores días hay que trabajar. Hay que seguir adelante en la misión que cada uno tiene, compromiso en el trabajo, la responsabilidad que tenemos”, concluyó el monseñor.







