Más de un centenar de efectivos de la Policía Boliviana recuperó este miércoles el control total del campo petrolero Humberto Suárez Roca, ubicado en el municipio de Santa Rosa del Sara, en el departamento de Santa Cruz, luego de un operativo que se extendió por aproximadamente una hora y que permitió desalojar a los comunarios que mantenían tomadas las instalaciones desde la jornada anterior.
La intervención fue ejecutada en medio de un fuerte resguardo policial y contempló el uso de agentes químicos para dispersar a los manifestantes que permanecían apostados en distintos puntos de acceso a la planta operada por YPFB Chaco. El operativo concluyó con diez personas aprehendidas, quienes fueron trasladadas para fines investigativos.
El subcomandante departamental de la Policía, Franklin Villazón, confirmó los resultados del despliegue e indicó que las fuerzas del orden permanecerán en el lugar de manera preventiva para garantizar la seguridad de las instalaciones estratégicas y evitar nuevas ocupaciones.
La toma del campo petrolero había generado preocupación debido a que se trata de una infraestructura clave para la producción energética del país. Según reportes policiales, los manifestantes mantenían ocupada el área operativa como parte de las movilizaciones que se desarrollan en distintas regiones del territorio nacional y que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Antes del ingreso de los uniformados, los movilizados instalaron al menos seis puntos de bloqueo en los accesos principales al centro petrolero con el objetivo de impedir el avance de los contingentes policiales. Para ello utilizaron ramas, troncos, árboles derribados y otros objetos que obstaculizaban completamente el tránsito vehicular hacia la planta.
Las autoridades señalaron que varios de los manifestantes se encontraban encapuchados y portaban palos mientras realizaban tareas de vigilancia en los ingresos al complejo petrolero. Estas condiciones obligaron a la Policía a desplegar un operativo coordinado para despejar los caminos y recuperar el control de las instalaciones sin comprometer la seguridad de los trabajadores ni de los propios movilizados.
Durante la intervención también fueron retenidos una motocicleta y una vagoneta que presuntamente eran utilizadas por un grupo reducido de manifestantes para desplazarse por los alrededores del campo petrolero y coordinar acciones relacionadas con la protesta. Ambos vehículos quedaron bajo custodia policial mientras se realizan las investigaciones correspondientes para determinar su vinculación con los hechos.
La operación permitió restablecer el acceso a la planta y garantizar la continuidad de las actividades relacionadas con la producción y el bombeo de hidrocarburos, una de las principales preocupaciones de las autoridades debido al impacto que una interrupción prolongada podría generar sobre el abastecimiento energético y la economía nacional.
Por su parte, los dirigentes de los sectores movilizados sostuvieron que la ocupación del campo petrolero formaba parte de una serie de medidas de presión orientadas a exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Según los manifestantes, la decisión responde al descontento existente por la situación económica que atraviesa el país y por la falta de resultados que, a su criterio, han tenido las medidas adoptadas por el Gobierno para enfrentar la crisis.
Los movilizados argumentan que, pese a decisiones económicas como la eliminación de la subvención a los combustibles, las condiciones de vida de la población no han mejorado y persisten problemas relacionados con el costo de vida, el abastecimiento y la actividad productiva.
Mientras tanto, la Policía mantiene presencia permanente en el campo petrolero Humberto Suárez Roca para evitar nuevos intentos de ocupación y garantizar la seguridad de una infraestructura considerada estratégica para el Estado. Las autoridades no descartan que se inicien procesos legales contra las personas aprehendidas durante el operativo, en el marco de las investigaciones que buscan esclarecer los hechos ocurridos durante la toma de la planta.







