Los gobiernos de Brasil y Bolivia acordaron acelerar las negociaciones entre las empresas estatales Petrobras y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) con el objetivo de incrementar la producción y extracción de gas natural en territorio boliviano, fortalecer el abastecimiento energético de la región y consolidar la cooperación bilateral en el sector hidrocarburífero.
El anuncio fue realizado por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, luego del encuentro bilateral que sostuvo este martes con su homólogo boliviano, Rodrigo Paz, en el marco de la Cumbre de Presidentes del Mercosur desarrollada en la ciudad de Luque, Paraguay.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario brasileño confirmó que ambos gobiernos decidieron imprimir mayor celeridad a las conversaciones entre Petrobras y YPFB para concretar nuevos acuerdos de cooperación en materia de exploración y explotación de gas natural.
«Decidimos acelerar las negociaciones para la firma de acuerdos entre Petrobras y YPFB en el área de extracción de gas», manifestó Lula tras la reunión sostenida con el mandatario boliviano.
El jefe de Estado brasileño explicó que el proceso de negociación continuará de manera inmediata y adelantó que la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, sostendrá esta misma semana una reunión en Río de Janeiro con una delegación ministerial enviada por el Gobierno de Bolivia para avanzar en la definición de los acuerdos.
Según Lula, este encuentro permitirá profundizar las conversaciones técnicas y comerciales destinadas a incrementar la producción de gas natural y fortalecer el suministro hacia el mercado brasileño.
Las gestiones para ampliar la cooperación energética entre ambos países comenzaron en enero de este año, cuando el presidente Rodrigo Paz realizó una visita oficial a Brasilia. Desde entonces, las autoridades de ambos gobiernos vienen desarrollando conversaciones para elevar los volúmenes de gas que Petrobras produce en Bolivia y garantizar un mayor flujo del energético hacia Brasil.
Durante su pronunciamiento, Lula destacó que la cooperación energética constituye uno de los pilares más importantes de la relación bilateral entre ambos países, especialmente en un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos que generan incertidumbre sobre el abastecimiento mundial de combustibles.
El mandatario brasileño señaló que Bolivia continúa siendo un socio estratégico para la seguridad energética de Brasil y remarcó la importancia de preservar esa relación.
En ese sentido, sostuvo que el objetivo es mantener a Bolivia como el principal proveedor de gas natural para el mercado brasileño, al considerar que se trata de un abastecedor confiable y con una infraestructura ya consolidada para el transporte del energético.
Lula recordó que ambos países cuentan con un gasoducto de aproximadamente 3.150 kilómetros de extensión, cuya capacidad permite transportar hasta 30 millones de metros cúbicos de gas natural por día, convirtiéndose en una de las principales vías de integración energética de Sudamérica.
Asimismo, destacó la presencia histórica de Petrobras en Bolivia, empresa que llegó a producir cerca del 60 % del gas natural boliviano y que actualmente mantiene operaciones equivalentes a aproximadamente el 25 % de la producción nacional.
Además del tema energético, el mandatario brasileño informó que durante la reunión ambos gobiernos acordaron fortalecer la cooperación en otros ámbitos de interés común.
Entre ellos figura el envío de una delegación boliviana a Brasil para abordar asuntos relacionados con la protección y preservación de la Amazonía, uno de los temas prioritarios dentro de la agenda ambiental impulsada por el Gobierno brasileño.
Lula también reveló que el presidente Rodrigo Paz le informó sobre los avances alcanzados en el proceso de diálogo con distintos sectores sociales de Bolivia, en busca de superar la crisis política y social que durante varias semanas derivó en bloqueos de carreteras y conflictos en distintas regiones del país.
Según el mandatario brasileño, Paz expresó su reconocimiento por la posición asumida por Brasil durante ese período de tensión.
«El presidente boliviano me relató la importancia que tuvo la manifestación pública hecha por Brasil en defensa de la democracia y por el entendimiento de las partes sin violencia, y agradeció el apoyo humanitario de alimentos y medicinas enviadas por el gobierno brasileño», señaló Lula.
El encuentro entre ambos mandatarios se desarrolló paralelamente a la Cumbre del Mercosur, cuyos presidentes aprobaron una declaración conjunta en respaldo al Gobierno boliviano.
En el documento, los países miembros del bloque reiteraron su solidaridad con Bolivia y expresaron su rechazo a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad democrática, el Estado de Derecho y la convivencia pacífica en el país.
Asimismo, la declaración manifestó una profunda preocupación por la situación humanitaria generada durante los cerca de 50 días de conflicto social que atravesó Bolivia, período en el que distintos sectores protagonizaron movilizaciones y bloqueos exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.







