Tres ciudadanos bolivianos fueron aprehendidos en Argentina tras ser sorprendidos transportando un cargamento de 388 kilogramos de cocaína oculto en el interior de los tanques de dos camiones cisterna. El operativo fue ejecutado por efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), que interceptaron ambos vehículos sobre la Ruta Nacional 34, a la altura del kilómetro 210, en la jurisdicción de Susana, departamento Castellanos.
Según el informe de las autoridades argentinas, los camiones fueron detenidos durante un control de rutina. Sin embargo, durante la inspección preliminar, los gendarmes detectaron indicios que despertaron sospechas al encontrar varias mochilas escondidas dentro de las cisternas, por lo que decidieron trasladar los vehículos hasta las instalaciones del Escuadrón de Seguridad Vial Rafaela para realizar una revisión más minuciosa.
Ya en dependencias policiales y en presencia de testigos, los efectivos procedieron a retirar las mochilas ocultas en el interior de los tanques. Al abrirlas, encontraron un total de 370 ladrillos que contenían una sustancia blanquecina.
Posteriormente, personal especializado realizó las pruebas de campo correspondientes mediante un narcotest, cuyo resultado confirmó que la sustancia incautada era cocaína. El pesaje oficial estableció que el cargamento alcanzaba un peso total de 388 kilogramos, droga que fue secuestrada y puesta bajo cadena de custodia como evidencia dentro de la investigación.
De acuerdo con información proporcionada por la Mesa de Inteligencia Criminal Estratégica de la Gendarmería Nacional Argentina, la modalidad utilizada por la organización consistía en ocultar la droga dentro de camiones destinados al transporte de combustible, aprovechando el intenso olor de los hidrocarburos para dificultar su detección durante los controles, incluso por parte de perros entrenados para identificar sustancias estupefacientes.
Las autoridades señalaron que este método es empleado con frecuencia por organizaciones dedicadas al narcotráfico para intentar evadir los controles fronterizos y los operativos de seguridad en las rutas.
Por disposición del fiscal federal Federico Grimm, los tres ciudadanos bolivianos quedaron formalmente detenidos mientras avanzan las investigaciones por el presunto delito de tráfico de estupefacientes. El Ministerio Público argentino busca establecer el origen del cargamento, el destino final de la droga y determinar si existen otras personas u organizaciones involucradas en la operación.
Como parte de las actuaciones judiciales, también se ordenó el secuestro de los dos camiones cisterna utilizados para el transporte de la cocaína, además de los teléfonos celulares de los sospechosos y los 388 kilogramos de droga, elementos que serán sometidos a pericias y análisis para aportar mayores elementos a la investigación.







