La incautación de 261 kilogramos de marihuana ‘premium’ ocultos en equipaje transportado por un jet privado procedente de Estados Unidos ha generado repercusión en Paraguay y también en Bolivia, donde el caso ha sido comparado con la polémica investigación de las denominadas “32 maletas” que ingresaron al país a bordo de una aeronave privada y que posteriormente derivó en pesquisas por presunto narcotráfico.
El operativo fue ejecutado este sábado en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, ubicado en Asunción, donde agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) lograron interceptar una importante carga de droga que había llegado en un avión ejecutivo modelo Challenger 604. La aeronave había partido desde Miami, Estados Unidos, realizando una escala previa en Panamá antes de aterrizar en territorio paraguayo.
De acuerdo con el informe oficial, las sospechas comenzaron cuando uno de los pasajeros regresó al aeropuerto para recoger varias maletas que habían permanecido almacenadas en un hangar privado. El comportamiento del individuo despertó la atención de los funcionarios aeroportuarios debido a que se negó a someter su equipaje a una inspección de rutina.
Según explicó el comandante de la Fuerza Aérea Paraguaya, general Julio Fullaondo, la negativa del pasajero activó de inmediato los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones.
“Se negó a ser controlado y ahí se activó el protocolo”, señaló la autoridad militar al referirse al procedimiento que permitió descubrir el cargamento ilícito.
Tras la intervención de los agentes antidrogas, se realizó una inspección exhaustiva del equipaje. Durante la revisión se descubrió que ocho bolsos térmicos ocultaban un total de 261 kilos de presunto hachís o marihuana concentrada procesada, una sustancia que posee un elevado valor en mercados internacionales debido a su alta concentración.
La droga fue inmediatamente secuestrada por las autoridades, mientras que tres ciudadanos estadounidenses fueron arrestados y puestos a disposición de la justicia paraguaya.
Los detenidos fueron identificados como Marisol Rivas, de 39 años; Troy Anthony Vásquez, de 42; y David Thomas Wise, de 58 años. Los tres permanecen bajo investigación y quedaron a disposición de la fiscal Ingrid Cubilla, quien dirige las pesquisas para establecer la procedencia de la sustancia ilícita y determinar cuál era su destino final.
Las autoridades paraguayas estiman que el valor de la droga decomisada ronda los 3,6 millones de dólares. De acuerdo con las investigaciones preliminares, cada kilogramo de marihuana ‘premium’ puede alcanzar precios cercanos a los 14.000 dólares en determinados mercados internacionales, lo que convierte al cargamento en una operación de gran magnitud económica.
El hallazgo fue posible gracias al Programa Colibrí, un mecanismo de coordinación interinstitucional creado para fortalecer los controles contra el narcotráfico en terminales aéreas y aeropuertos. Este sistema integra a la Senad, la Fuerza Aérea Paraguaya, la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil, la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios y la Policía Nacional.
La efectividad de este programa permitió detectar irregularidades antes de que la carga abandonara el recinto aeroportuario, evitando que la droga ingresara a circuitos de distribución internacional.
Comparaciones con el caso de las 32 maletas en Bolivia
La magnitud del decomiso y las características del operativo han generado comparaciones con uno de los casos más controvertidos registrados recientemente en Bolivia, conocido como el “caso de las maletas”.
En ese episodio, una aeronave privada procedente de Estados Unidos aterrizó en el aeropuerto internacional Viru Viru transportando 32 maletas que inicialmente fueron reportadas como equipaje con presuntas divisas. Sin embargo, el caso tomó un rumbo distinto cuando parte de ese equipaje fue trasladado a depósitos de una empresa de seguridad vinculada al juez Hebert Zeballos.
Meses más tarde, durante un operativo policial realizado en esos ambientes, las autoridades encontraron 79 kilogramos de marihuana, lo que provocó la apertura de una investigación destinada a esclarecer el contenido original de las maletas y determinar si existió alguna operación de tráfico de sustancias controladas.
Aunque hasta el momento no existe evidencia pública que establezca una conexión directa entre el caso registrado en Paraguay y la investigación que se desarrolla en Bolivia, expertos e investigadores consideran inevitable la comparación debido a varios elementos comunes.
Entre las similitudes observadas destacan el uso de aeronaves privadas procedentes de Estados Unidos, el traslado de una gran cantidad de equipaje y la posterior aparición de sustancias ilícitas ocultas dentro de maletas transportadas por vía aérea.
No obstante, existen diferencias importantes entre ambos casos. En Paraguay, el cargamento fue descubierto antes de abandonar el aeropuerto gracias a los controles de seguridad activados por las autoridades. En Bolivia, en cambio, las investigaciones continúan para determinar qué contenían originalmente las 32 maletas y si existió una estructura organizada destinada a introducir mercancías ilegales mediante vuelos privados internacionales.
Las autoridades paraguayas consideran este decomiso como uno de los golpes más significativos contra el tráfico de marihuana ‘premium’ registrados en los últimos meses. Al mismo tiempo, el caso ha reabierto el debate sobre la necesidad de fortalecer los controles aplicados a la aviación ejecutiva en la región, un sector que en diversas ocasiones ha sido señalado como una posible vía utilizada por organizaciones criminales para el transporte de sustancias ilícitas.
Mientras las investigaciones avanzan en ambos países, los casos continúan bajo observación de las autoridades antidrogas y de organismos encargados de la seguridad aeroportuaria, que buscan determinar si existen redes internacionales detrás de estas operaciones y evitar que los aeropuertos de la región sean utilizados para actividades vinculadas al narcotráfico.







