Un juez de medidas cautelares determinó este domingo la detención preventiva por 90 días para uno de los presuntos implicados en el asesinato de José Luis Bravo Moreno, alias ‘El Hormiga’, de 50 años, quien fue acribillado el pasado 3 de septiembre en la zona de Villa Bonita, en el municipio cruceño de Porongo.
Tras la audiencia cautelar, el acusado fue trasladado al penal de Palmasola, donde permanecerá mientras avanzan las investigaciones destinadas a esclarecer las circunstancias del crimen y establecer el grado de participación de los involucrados.
La Policía no descarta que existan más personas relacionadas con el asesinato. El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, Edson Fernández, confirmó que los investigadores manejan información que apunta a la posible participación de otros sujetos.
“Hay información que nosotros estamos manejando, es muy probable que existan otras personas involucradas”, informó Fernández.
De acuerdo con la información preliminar, el detenido es investigado por los delitos de asesinato en grado de tentativa y encubrimiento. La medida de detención preventiva fue dispuesta mientras el Ministerio Público y la Policía continúan reuniendo elementos que permitan identificar a todos los responsables del hecho.
José Luis Bravo Moreno fue atacado a tiros cuando se encontraba dentro de su vehículo. El hecho ocurrió la noche del 3 de septiembre en la zona de Villa Bonita, en el sector del Urubó, donde la víctima fue encontrada sin vida dentro de una camioneta Toyota Fortuner.
Según el informe de la autopsia médico legal, Bravo Moreno murió a consecuencia de un shock hipovolémico hemorrágico provocado por cuatro impactos de bala.
Después del asesinato, los investigadores realizaron diferentes operativos y allanamientos en busca de los otros presuntos implicados, con el objetivo de reconstruir la secuencia de los hechos e identificar a quienes participaron en el ataque.
El fiscal Franz Delgadillo, quien informó sobre el avance de las investigaciones el 4 de septiembre, señaló que el Ministerio Público trabajaba para establecer las circunstancias exactas en las que se produjo el crimen y determinar la identidad de los responsables.
En ese momento, una de las principales hipótesis manejadas por los investigadores era que el asesinato podría tratarse de un ajuste de cuentas, aunque las autoridades aclararon que no se descartaban otras líneas investigativas.
Uno de los elementos considerados relevantes dentro de la investigación son las imágenes obtenidas de cámaras de seguridad de la zona. Según el Ministerio Público, las grabaciones permitieron observar a cinco personas que descendieron de dos vehículos y posteriormente se aproximaron a Bravo Moreno.
“Las cámaras de seguridad han captado a cinco personas que descienden de dos vehículos, quienes habrían hecho constituir a esta persona al lugar con el objeto de quitarle la vida”, explicó Delgadillo durante el avance inicial de la investigación.







