Tras conocerse la muerte de un soldado que cumplía su servicio militar en un cuartel del departamento de Pando, el Comando General del Ejército de Bolivia emitió un comunicado oficial en el que atribuye el deceso a un presunto ahogamiento ocurrido en un río de la región.
Según el documento, el conscripto se encontraba realizando actividades cotidianas, como el lavado de ropa y su aseo personal, en inmediaciones del río Rapirrán. En esas circunstancias, y debido al caudal del afluente, se habría producido el trágico hecho.
“El soldado se encontraba realizando actividades de lavado de ropa y aseo personal en cercanías del río Rapirrán; lamentablemente, por el caudal interno, se habría producido este penoso hecho”, señala el comunicado. Asimismo, la institución remarcó que, de acuerdo con información de las autoridades competentes, la causa de la muerte sería por ahogamiento.
No obstante, la versión oficial fue cuestionada por la familia del joven, que denunció presuntas irregularidades en la entrega del cuerpo. La hermana del conscripto exigió una investigación transparente y afirmó que existen indicios que ponen en duda la explicación brindada por el Ejército.
“Fue a servir a la patria y falleció (…) Han matado a mi hermano. Han hecho llegar el cuerpo a Oruro sin ojos, sin riñones”, denunció la mujer, visiblemente afectada.
La familiar también señaló que no recibieron ningún informe forense que explique las causas del fallecimiento y aseguró que el joven sabía nadar y no padecía ninguna enfermedad, lo que incrementa las dudas sobre lo ocurrido.
Además, indicó que las autoridades inicialmente se habrían negado a permitir la apertura del ataúd, situación que generó mayor sospecha entre los allegados. “Tampoco querían abrir el ataúd y a la fuerza lo hicimos abrir. No tenía sus ojos, no tenía sus riñones”, sostuvo.
En medio de la controversia, el Ejército manifestó que colaborará con las investigaciones que sean impulsadas a solicitud de la familia, con el objetivo de esclarecer las circunstancias del hecho.
Finalmente, la institución también expresó su rechazo a la difusión de información que considera no verificada en redes sociales, señalando que este tipo de contenidos afecta tanto a su imagen institucional como al dolor que atraviesa la familia del fallecido.







