A través de un comunicado oficial emitido por la Oficina del presidente, el Gobierno de Rodrigo Paz condenó la quema de la whipala registrada durante las movilizaciones del pasado 18 de mayo en la ciudad de La Paz.
“La Oficina del presidente condena los hechos ocurridos el 18 de mayo, en los que se quemó la Whipala durante los recientes altercados registrados en el país”, señala el pronunciamiento difundido por el Ejecutivo.
El hecho ocurrió la noche del lunes, cuando grupos de activistas se movilizaron por el centro paceño en rechazo a los bloqueos y medidas de presión que mantienen cercadas a las ciudades de La Paz y El Alto desde hace más de dos semanas.
Durante esa manifestación se produjo un incidente que generó fuertes reacciones en redes sociales y en distintos sectores políticos y sociales. En imágenes difundidas públicamente se observa a una activista retirar una whipala de un poste, mientras varias personas que participaban en la protesta sugerían quemarla.
En el comunicado, el Gobierno recordó que la whipala constituye un símbolo patrio reconocido oficialmente por el Estado boliviano y representa parte fundamental de la identidad, la historia y la diversidad cultural del país.
“La whipala simboliza la convivencia de los pueblos y culturas que forman Bolivia y merece el respeto de todos los ciudadanos”, remarca la posición oficial expresada por la administración de Rodrigo Paz.
Asimismo, el Ejecutivo rechazó cualquier manifestación de intolerancia, violencia o confrontación política que atente contra la convivencia democrática en medio del contexto de conflictividad que atraviesa el país.
“Como Gobierno nacional, rechazamos toda manifestación de intolerancia, confrontación o violencia como forma de expresión política. Bolivia necesita diálogo, respeto y convivencia democrática, especialmente en momentos de tensión”, añade la nota oficial.
Finalmente, el Gobierno exhortó a la población y a los sectores movilizados a preservar el respeto por los símbolos patrios y evitar acciones que profundicen la división entre bolivianos.
“La Patria y sus símbolos deben ser espacios de unión y respeto entre bolivianos, y no instrumentos de odio, división o destrucción”, concluye el comunicado difundido por la Oficina presidencial.







