El vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó este miércoles que el Gobierno está decidido a continuar apostando por el diálogo como principal mecanismo para superar la crisis que atraviesa el país, marcada por 41 días consecutivos de bloqueos y movilizaciones que han generado serias dificultades en el abastecimiento de combustible, alimentos, medicamentos y otros insumos esenciales, especialmente en la ciudad de La Paz.
Durante una conferencia de prensa, Gálvez señaló que el Ejecutivo mantiene abiertos los canales de comunicación con los distintos sectores movilizados y aseguró que aún existe la voluntad de encontrar soluciones mediante el entendimiento y el consenso.
“Estamos insistiendo en los mecanismos y dándonos una oportunidad más para resolver estos temas como siempre lo hemos planteado. Entendiéndonos, reencontrándonos dentro de los bolivianos y resolviendo de la manera en que se hace en democracia”, manifestó la autoridad.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación ciudadana debido a los efectos que han provocado los bloqueos en diferentes regiones del país. En La Paz, las largas filas para acceder a combustibles, la escasez intermitente de productos de la canasta familiar y las dificultades para conseguir medicamentos y oxígeno han marcado la rutina diaria de miles de personas.
Pese a este escenario, el vocero aseguró que la situación comienza a mostrar señales de mejora gracias a las gestiones realizadas por el Gobierno y a los avances alcanzados a través del diálogo.
“Se ha incrementado la provisión de alimentos, de medicamentos, y de oxígeno, y también de combustible. Ya poco a poco volveremos a la normalidad. El diálogo está destrabando todas las cosas que nos tenían atrapados”, sostuvo Gálvez.
No obstante, la autoridad advirtió que la búsqueda de consensos no significa que el Gobierno renuncie a aplicar las herramientas que le otorgan las leyes y la Constitución Política del Estado para garantizar el orden y la libre circulación en el país. En ese sentido, remarcó que, de ser necesario, se hará uso de todos los mecanismos legales vigentes para enfrentar la situación.
Gálvez insistió en que la salida a la crisis debe construirse mediante el diálogo y reiteró que las puertas de la Casa Grande del Pueblo continúan abiertas para recibir a representantes de los sectores movilizados y avanzar en la búsqueda de acuerdos.
Sin embargo, varios de los grupos que mantienen las protestas han descartado participar en una mesa de negociación con el Ejecutivo y continúan exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz como única solución al conflicto.
Las posiciones más radicales fueron expresadas por algunos dirigentes sociales. Entre ellos, el representante campesino de los Túpac Katari, Vicente Salazar, quien declaró horas antes que el mandatario tiene únicamente dos alternativas: presentar su renuncia o abandonar el Palacio de Gobierno tras una eventual convulsión social.







