La Fiscalía de Santa Cruz emitió una orden de aprehensión contra Antonio Talamás, expresidente de la Asamblea Legislativa Departamental (ALD), dentro de una investigación por presuntos hechos de violencia doméstica denunciados por su expareja, Yenifer García.
La determinación fue asumida luego de que el denunciado no se presentara a prestar su declaración ante el Ministerio Público, pese a haber sido notificado formalmente para comparecer dentro del proceso.
“El denunciado no se presentó pese a su notificación”, informó Zeballos en declaraciones brindadas a medios de comunicación.
Según explicó el Ministerio Público, ante la inasistencia de Talamás y al no haberse presentado ninguna documentación que justificara su ausencia, la fiscal asignada al caso, en coordinación con el investigador policial, decidió emitir la correspondiente orden de aprehensión para garantizar su comparecencia ante las autoridades judiciales.
El caso tomó relevancia pública luego de que Yenifer García hiciera pública su denuncia a través de las redes sociales. Mediante un video difundido en plataformas digitales, la mujer anunció que había iniciado acciones penales contra su expareja, quien meses atrás ocupó la presidencia de la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz.
Posteriormente, García confirmó la existencia de la denuncia y explicó que inicialmente la acción legal fue presentada por presuntos hechos de violencia física y psicológica. Sin embargo, indicó que, tras una evaluación realizada por especialistas y autoridades competentes, se recomendó ampliar la denuncia para incluir también el delito de abuso sexual.
En su testimonio, la denunciante relató que durante mucho tiempo tuvo temor de acudir a la justicia debido a la influencia que, según ella, ejercía su entonces esposo por ocupar un cargo público.
“La pensé muchas veces si de verdad iba a haber justicia. Como ustedes saben, mi esposo antes ocupaba un cargo público y siempre me asustaba con esto, siempre me chantajeaba, me intimidaba con que yo no iba a poder hacer nada y me la creí y viví cosas que no deberían ser normales para ninguna persona”, expresó García en el video difundido en redes sociales.
La mujer también relató que los presuntos episodios de violencia dejaron secuelas físicas y emocionales que afectaron significativamente su vida cotidiana. Según su versión, sufrió lesiones y moretones en distintas partes del cuerpo, situación que incluso le impedía salir de su domicilio en determinadas ocasiones.
Asimismo, aseguró que el entorno de violencia que vivía la llevó a aislarse progresivamente de familiares y amistades. García señaló que dejó de participar en reuniones sociales y actividades personales debido al temor constante de que cualquier interacción pudiera desencadenar conflictos.
“Me comencé a alejar de mis amistades, de asistir a cumpleaños, juntes, porque si había un hombre en un lugar, para mí era una pelea”, relató.







