El director técnico de la selección boliviana, Óscar Villegas, aseguró que el equipo nacional viajará con tranquilidad y buenas sensaciones al torneo de repechaje rumbo al Mundial, luego de imponerse por 3-0 a la selección de Trinidad y Tobago en el último partido amistoso disputado ante su público.
Tras el encuentro, el estratega de la Selección de fútbol de Bolivia valoró el rendimiento mostrado por sus dirigidos y destacó que el compromiso permitió observar una idea clara de juego y el funcionamiento del equipo, pese a la ausencia de varios futbolistas que militan en clubes del exterior.
Villegas señaló que el partido fue positivo, ya que brindó la oportunidad de darle minutos a jugadores jóvenes que buscan consolidarse dentro del plantel nacional. “Fue un buen partido, se vio una idea y un funcionamiento”, afirmó el entrenador, quien además remarcó que el equipo se va con sensaciones favorables antes de afrontar el desafío internacional.
“Nos vamos con buenas sensaciones y nos vamos tranquilos”, agregó el seleccionador al referirse al ambiente que se vive dentro del grupo antes de viajar al torneo clasificatorio.
El técnico también resaltó el desempeño del delantero paraguayo-boliviano Juan Godoy, quien tuvo una actuación determinante al marcar uno de los goles y aportar una asistencia durante el partido.
Asimismo, Villegas destacó el trabajo del capitán de la selección, el defensor Luis Haquín, y del extremo Fernando Nava, quienes mostraron un buen nivel y se consolidaron como alternativas ofensivas dentro del esquema del equipo.
“Tenemos una sensación positiva y buena de que vamos a hacer un gran repechaje y, Dios mediante, estar en el Mundial”, manifestó el entrenador, reflejando el optimismo del cuerpo técnico y de los jugadores.
Villegas también se refirió al próximo rival de Bolivia en la repesca, la selección de Surinam. Según el entrenador, el estilo de juego de ese equipo podría presentar características similares a las mostradas por Trinidad y Tobago, con futbolistas de gran estatura, fuerza física y velocidad.
Por esta razón, el técnico advirtió que la selección boliviana deberá mantener la concentración y no confiarse en el encuentro que definirá el primer paso en el torneo.
La delegación boliviana tiene previsto partir este lunes a las 2:00 de la madrugada, hora local, rumbo a Monterrey, en México, ciudad que será sede del torneo clasificatorio organizado por la FIFA.
En ese lugar se integrarán a la concentración aproximadamente diez futbolistas bolivianos que juegan en clubes del exterior y que forman parte de la base del equipo nacional.
De acuerdo con el calendario del torneo, Bolivia disputará el 26 de marzo el partido de repechaje frente a Surinam. El ganador de ese encuentro deberá enfrentarse cinco días después a la selección de Irak en un duelo decisivo que definirá el último cupo disponible para la próxima Copa Mundial de la FIFA.
La selección boliviana buscará así volver a inscribir su nombre en una Copa del Mundo después de 32 años, con la ilusión de repetir la histórica clasificación lograda en 1994.







