Esta semana se perfila como un periodo de alta conflictividad social en el país, particularmente en la ciudad de La Paz, donde distintos sectores se movilizan con demandas específicas dirigidas al Gobierno. Choferes, maestros e interculturales han confirmado la realización de marchas, cada uno respaldado por su propio pliego petitorio, en el que exigen soluciones a problemáticas que consideran desatendidas por las autoridades.
En paralelo, el dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, anunció la convocatoria a un cabildo nacional que se llevará a cabo el próximo 1 de mayo en la ciudad de El Alto, en conmemoración del Día del Trabajador. Según explicó, esta iniciativa ha sido socializada con diversos sectores, tanto afiliados como no afiliados al ente matriz, logrando una amplia aceptación y respaldo.
Argollo detalló que las organizaciones participantes llegarán al cabildo mediante marchas y otras formas de movilización, con el objetivo de consolidar una postura conjunta frente a las políticas gubernamentales. En este espacio, se pretende definir acciones concretas en rechazo a las medidas económicas y ajustes implementados por el Gobierno, así como reafirmar la demanda de un incremento salarial.
El dirigente también cuestionó la respuesta de las autoridades a las demandas laborales, señalando que, en su criterio, cerca del 80% de las solicitudes han sido rechazadas, mientras que el restante 20% no ha recibido una respuesta clara, lo que ha generado mayor malestar entre los trabajadores.
En cuanto a las protestas, el sector del transporte se mantiene en estado de emergencia debido a la persistente problemática del abastecimiento de combustibles, especialmente el diésel. La reaparición de largas filas en estaciones de servicio ha intensificado el descontento de los choferes, quienes consideran que la situación afecta directamente su fuente de ingresos.
A esta tensión se suman las organizaciones sociales del norte de La Paz, que han anunciado un bloqueo indefinido de caminos a partir de este lunes. Los dirigentes locales han advertido sobre una posible radicalización de las medidas de presión y han recomendado a la población abastecerse de productos básicos, ante el riesgo de interrupciones en el tránsito y el suministro.
Los choferes que operan en esta región también han decidido sumarse a los bloqueos, no solo en protesta por la escasez de combustible, sino también para exigir mejoras en el estado de las carreteras y compensaciones por los daños ocasionados, que atribuyen a la baja calidad de la gasolina.
Por su parte, el sector del Magisterio ha optado por romper el diálogo con el Gobierno, argumentando la falta de atención a su pliego petitorio. Entre sus principales demandas se encuentran el incremento salarial y la regularización de ítems, aspectos que consideran fundamentales para mejorar las condiciones laborales de los docentes.







