La dirigencia del transporte en Bolivia se alista para asumir nuevas medidas de presión ante la persistente problemática relacionada con la calidad del combustible y el abastecimiento de diésel. Este miércoles, los representantes de los choferes sostendrán un ampliado nacional en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, donde se definirán las acciones que el sector asumirá en los próximos días.
Desde La Paz, dirigentes del transporte ya adelantaron que propondrán la realización de un paro nacional como medida de protesta. El ejecutivo de la Federación de Choferes de La Paz, Edson Valdez, manifestó que existe un desgaste en la dirigencia debido a los constantes acuerdos firmados con el Gobierno que, según indicó, no han sido cumplidos.
“El tema ha desgastado a la dirigencia. No es dable firmar acuerdos con un Gobierno que no tiene credibilidad. Por lo tanto, vamos a pedir un paro nacional en coordinación con los sectores que tengan representación”, afirmó el dirigente, dejando en claro la postura del sector paceño.
Valdez también remarcó que la unidad de los distintos sectores sociales será fundamental para ejercer presión y lograr respuestas concretas de las autoridades. En ese sentido, subrayó que las medidas no deben ser asumidas únicamente por el transporte, sino de manera conjunta con otros sectores afectados.
“Es importante la unidad para que, de forma conjunta, se puedan asumir medidas de presión, no solo del transporte, sino de todos los sectores sociales”, sostuvo.
El conflicto se arrastra desde hace varias semanas, periodo en el cual transportistas de diferentes regiones han reportado fallas mecánicas en sus vehículos, situación que atribuyen a la presunta mala calidad de la gasolina. A este problema se suma la escasez de diésel, reflejada en largas filas en estaciones de servicio, especialmente en el eje troncal del país.
En medio de este contexto, la tarde del lunes se levantaron los bloqueos que se mantenían en la ciudad de El Alto. La medida fue suspendida tras la firma de un acuerdo entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Cámara Departamental de Transporte (Cadetram) de La Paz, luego de que el sector movilizado exigiera el abastecimiento regular de diésel.
No obstante, pese a este acuerdo, el malestar persiste en el sector transporte, que ahora espera que el ampliado nacional defina medidas contundentes para presionar al Gobierno y encontrar soluciones definitivas a la crisis del combustible en el país.







