El ampliado de la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz resolvió este domingo mantener y reforzar las medidas de presión que se desarrollan en distintas carreteras del país, en el marco de las movilizaciones contra el Gobierno del presidente Rodrigo Paz. La determinación incluye la continuidad de los bloqueos, el rechazo a cualquier acercamiento con las autoridades nacionales y la ratificación de la demanda de renuncia del mandatario.
La decisión fue dada a conocer por el exdirigente campesino David Mamani, quien participó en el encuentro y señaló que las organizaciones de base determinaron profundizar las protestas al considerar que sus demandas no han sido atendidas por el Ejecutivo.
“Hemos determinado continuar con el paro general indefinido. La base social ha decidido que no haya traición y no asistir al diálogo. Vamos a masificar los bloqueos”, afirmó Mamani en contacto con UNITEL, al referirse a las resoluciones aprobadas durante el ampliado.
Según explicó el dirigente, las organizaciones campesinas consideran que la presión en las carreteras debe mantenerse hasta lograr respuestas concretas a sus demandas. En ese sentido, aseguró que las bases han instruido fortalecer los puntos de bloqueo instalados en diferentes regiones, con el objetivo de incrementar las medidas de protesta en los próximos días.
Respecto a la posibilidad de habilitar corredores humanitarios, Mamani aclaró que esta medida será aplicada únicamente en situaciones vinculadas a emergencias médicas y de salud, descartando por el momento una apertura más amplia para el tránsito de vehículos.
“En las emergencias de salud se va a viabilizar, simplemente para los pacientes que están en estado de emergencia y necesiten acudir a algún hospital”, señaló el exdirigente, remarcando que la prioridad será garantizar la atención de personas que requieran asistencia médica urgente.
La postura asumida por la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz se suma al rechazo expresado por otros sectores del bloque campesino, entre ellos representantes de la provincia Aroma, que también han descartado participar en la mesa de diálogo promovida por la Vicepresidencia del Estado y la Iglesia Católica con el propósito de encontrar una salida al conflicto y pacificar el país.
Las organizaciones movilizadas consideran que no existen condiciones para iniciar conversaciones con el Gobierno y sostienen que cualquier acercamiento debe estar acompañado de respuestas concretas a las demandas planteadas por las bases.
Horas antes de la reunión campesina, la Central Obrera Boliviana (COB) también llevó adelante un ampliado nacional en el que resolvió mantener las medidas de presión en las carreteras y rechazar la convocatoria al diálogo impulsada por la Iglesia Católica.
El dirigente del Magisterio de La Paz, José Luis Álvarez, informó que la COB decidió continuar con los bloqueos y descartó asistir a la mesa de negociación planteada por la Iglesia como mecanismo para acercar posiciones entre los sectores movilizados y el Gobierno.
Pese a ello, la organización sindical anunció la habilitación de corredores humanitarios para el traslado de medicamentos, oxígeno, ambulancias y otros insumos esenciales destinados a la atención de emergencias.







