Tras la realización de un ampliado nacional en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, el ejecutivo de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, informó este miércoles que el sector determinó iniciar un paro nacional escalonado a partir del martes 5 de mayo. La medida surge como respuesta a lo que califican como una “falta de atención” del Gobierno a las principales demandas del transporte.
Durante su intervención, Gómez expresó el malestar del sector señalando que ya no están dispuestos a continuar esperando soluciones que, a su juicio, solo han quedado en promesas. Asimismo, manifestó su confianza en que la ciudadanía respaldará la medida, debido a que los problemas que enfrentan también afectan a la población en general.
La decisión fue asumida en un ampliado que contó con la participación de dirigentes de 11 federaciones de choferes de todo el país, quienes coincidieron en la necesidad de asumir medidas de presión ante la falta de avances concretos en la atención de sus requerimientos.
Entre las principales demandas del sector se encuentra la solución a los problemas en la comercialización de combustibles, así como la denuncia por la mala calidad de la gasolina, situación que —según los transportistas— ha generado perjuicios económicos y técnicos en sus vehículos.
En esa misma línea, exigen que se agilice el plan de resarcimiento por los daños ocasionados a los motores debido al uso de gasolina considerada “desestabilizada”, un tema que ha generado preocupación creciente dentro del sector.
Otro de los puntos centrales del pliego de demandas es la mejora del estado de las carreteras a nivel nacional, ya que consideran que el deterioro de las vías incrementa los costos operativos, reduce la vida útil de los motorizados y pone en riesgo la seguridad de conductores y pasajeros.
Finalmente, los choferes también solicitaron al Gobierno la adquisición de más cilindros para la conversión de vehículos a Gas Natural Vehicular (GNV), con el objetivo de ofrecer una alternativa más económica y sostenible frente a los problemas actuales en el suministro de combustibles líquidos.
El sector advirtió que, de no obtener respuestas concretas en el corto plazo, las medidas de presión podrían intensificarse en los próximos días.







